{"id":242,"date":"2017-01-16T19:42:23","date_gmt":"2017-01-16T22:42:23","guid":{"rendered":"http:\/\/cryovida.com\/2017\/?post_type=news&#038;p=242"},"modified":"2017-01-25T15:40:27","modified_gmt":"2017-01-25T18:40:27","slug":"el-cuerpo-cambia","status":"publish","type":"news","link":"https:\/\/cryovida.com\/2017\/news\/el-cuerpo-cambia\/","title":{"rendered":"El cuerpo cambia"},"content":{"rendered":"<h4>El cuerpo de la mujer tiene la exclusiva peculiaridad de servir de nido. Esto hace que cuando se prepara para recibir un hijo, se reacomoda y se reorganiza en funci\u00f3n a ese fin. Ser mam\u00e1 nos cambia no s\u00f3lo el cuerpo, nos cambia todo&#8230;<\/h4>\n<h4>\u201cAlguna vez tuve una cinturita as\u00ed\u201d&#8230;\u201cCuando me cas\u00e9 pesaba 43 Kg\u201d&#8230;\u201cYo era flaquita como vos&#8230;\u201d Este y otros comentarios todos los escuchamos alguna vez&#8230; Ser mam\u00e1 nos cambia no s\u00f3lo el cuerpo, nos cambia todo, y siempre -por m\u00e1s que a veces protestemos- elegir\u00edamos volverlo a ser.<\/h4>\n<h4>El cuerpo de la mujer tiene la exclusiva peculiaridad de servir de nido. Esto hace que cuando se prepara para recibir un hijo, se reacomoda y se reorganiza en funci\u00f3n a ese fin. En realidad, tanto hombres como mujeres sufrimos cambios en el cuerpo constantemente que tienen que ver siempre con el paso del tiempo, sus diferentes etapas y las distintas circunstancias que nos toquen vivir.<\/h4>\n<h4>As\u00ed desde el d\u00eda en que somos gestados, el cuerpo se va modificando paulatinamente, primero hasta ser un verdadero cuerpo, desarrollando todas sus partes y sus funciones, y luego en un permanente desarrollo que incluye dentro del proceso la vejez, con esa especie de involuci\u00f3n que se da en los humanos muy longevos, donde se llega a perder el pelo, los dientes y se vuelve, a\u00fan en los movimientos, a un estado similar al del reci\u00e9n nacido.<\/h4>\n<h4>Dentro de todo ese desarrollo est\u00e1 previsto que las mujeres sean madres, y que ofrezcan su cuerpo para recibir, concebir, anidar y dar hijos al mundo.<\/h4>\n<h4>La naturaleza es tan sabia que hace que este sea paulatino, as\u00ed notaremos durante los nueve meses de gestaci\u00f3n, primero que se ensanchan nuestras caderas o que no nos abrocha m\u00e1s el jean, luego nuestra ropa no va a poder ser la misma, ni tampoco nuestros movimientos, lo mismo las funciones se van a ver cambiadas, el sue\u00f1o aumenta, los movimientos se lentifican. Para cuando el beb\u00e9 est\u00e1 por nacer y luego de una transformaci\u00f3n que se fue dando d\u00eda a d\u00eda, ya casi no nos parecemos en nada a lo que \u00e9ramos, y no vemos la hora de encontrarnos con nuestro ansiado hijo y reencontrarnos con nuestro viejo cuerpo.<\/h4>\n<h4><\/h4>\n<h4><strong>Esta no soy yo<br \/>\n<\/strong>Lo que muchas veces sorprende luego del parto es que ese cuerpo que nos queda no es exactamente el de antes, es muy com\u00fan la fantas\u00eda de que estaremos como antes, pero no. El \u00fatero tarda m\u00e1s de un mes en volver a su antigua dimensi\u00f3n, este proceso se acelera si la alimentaci\u00f3n del beb\u00e9 es a pecho, las caderas tardan m\u00e1s de tres meses en cerrarse, ya que se han abierto para permitir la expulsi\u00f3n del beb\u00e9 conjuntamente con las contracciones y desde los \u00faltimos d\u00edas del embarazo.<\/h4>\n<h4>Los pechos est\u00e1n inflamados por la lactancia y en un principio ese peso a veces nos obliga a estar menos derechas y hasta a padecer dolores de espalda.<\/h4>\n<h4>Todo esto va a ir mejorando, incluso los kilos que quedaron de m\u00e1s se van a ir perdiendo a veces sin necesidad de hacer ninguna dieta, sino s\u00f3lo por el hecho de atender al beb\u00e9 y todo lo dem\u00e1s.<\/h4>\n<h4>El tema es que no estamos iguales pero lo bueno es entender que NO DEBERIAMOS ESTAR IGUALES. Esta diferencia no deber\u00eda ser un problema si la tom\u00e1ramos como parte de toda la situaci\u00f3n. Hemos sido madres y esto nos hace ser bien diferentes en todos los aspectos, el cuerpo con sus modificaciones, no deber\u00eda estar ajeno a esta transformaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4>Los \u00fanicos que pueden darse el lujo -si esto es un lujo- de tener un hijo y de seguir \u00abiguales\u00bb son los hombres, que, por otra parte, y en un intento de acompa\u00f1ar m\u00e1s concretamente la gestaci\u00f3n y la espera de sus mujeres, en general engordan o tienen n\u00e1useas o hacen alg\u00fan cambio como cortarse el pelo o dejarse los bigotes.<\/h4>\n<h4>Tener un hijo, sea el primero o no, es una experiencia \u00fanica que se atraviesa desde el cuerpo, desde la cabeza y desde el coraz\u00f3n, tenemos que descreer de los modelos que nos muestran y aprovechar esa etapa para disfrutar y no para cuidarse, reg\u00edmenes, gimnasias exageradas, ayunos etc. no son lo indicado para esta etapa.<\/h4>\n<h4>Amigarse con el cuerpo tal como es en ese momento, mirarse, cuidarse, es una buena actitud para estar bien con una, con el hijo y con los dem\u00e1s, no es el momento para la pasarela de los desfiles, es el momento para la pasarela del aprendizaje, del descubrimiento y del amor.<\/h4>\n<h4><\/h4>\n<h4><strong>Para pensar un rato<br \/>\n<\/strong>Ser\u00eda bueno aceptar que los cambios son l\u00f3gicos y esperables, la vida es din\u00e1mica y todo lo que est\u00e1 vivo lo es. Si est\u00e1s embarazada: no esperes que cuando salgas de la internaci\u00f3n vas a estar igual, no va a ser as\u00ed, ni deber\u00eda serlo.<\/h4>\n<h4>Si reci\u00e9n tuviste un beb\u00e9: no te retes por estar diferente, trat\u00e1 de aceptarlo y de acompa\u00f1ar el proceso con el mismo amor con que observaste c\u00f3mo crec\u00edan tus pechos, o se te asomaba m\u00e1s el ombligo. Si tuviste una amiga o una hermana que tuvo un hijo aprend\u00e9 a no compararla con c\u00f3mo era antes, si quer\u00e9s decirle algo, aprend\u00e9 a mirarla sin compararla con ella misma, ya no es m\u00e1s la misma, fijate en su mirada, en su manera de hablar bajito. El cuerpo y sus cambios le sirvieron para lograr esta aventura.<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>fuente: http:\/\/www.planetamama.com.ar\/nota\/el-cuerpo-cambia?page=0,0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cuerpo de la mujer tiene la exclusiva peculiaridad de servir de nido. 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