

El festejo, que comenzó teniendo un origen popular, terminó ligándose a la religión católica : según el calendario litúrgico de la Iglesia, el 11 de octubre era la festividad de la Maternidad de la Virgen María (actualmente se celebra el 1° de enero). Así, se hizo costumbre en Argentina celebrar el Día de la Madre el domingo anterior o siguiente al 11 .
Sin embargo, a principios del siglo XX, con la creciente inmigración que llegó al país, la celebración fue desligándose de lo religioso y, con el tiempo, «el Día de la Madre Universal» fue consolidándose el tercer domingo de octubre con el objetivo de no separar a las madres católicas de todas las demás.